El ministro de Turismo, Francisco Javier Garcìa, nunca se ha referido al caso de los ocho millones de dòlares.Santo Domingo. Este es un país donde se produce un desfalco financiero contra el Estado dominicano y no ocurre nada; un escándalo tapa al otro escándalo, y los responsables de afectar a la sociedad dominicana con grandes sumas de dinero llevan su vida normal, nadie les pide cuentas, pero tampoco nadie explica nada.
Hace casi cinco años que el Gobierno dominicano anunció la creación de Air Dominicana, con el argumento de que se necesita una aerolínea nacional para aprovechar mejor el turismo; la aerolínea se creó en asociación con Air Europa, del grupo Globalia que preside el español Juan José Hidalgo, algunos hoteleros y dueños de aeropuertos.
El anuncio se hizo el 9 de mayo de 2007; la empresa iniciaría con una inversión inicial de US$10,000,000, de los cuales US$8,000,000 (más de RD$204,000,000) los aportaría el país, como en efecto los aportó, y US$2,000,000 Air Europa y los demás socios. En octubre de 2009 volarían dos aviones y un tercero meses más tarde. Todavía estamos esperando la aerolínea y los aportes al turismo.
El argumento del entonces ministro de Turismo, Félix –Felucho- Jiménez, fue perfecto: “El país necesita una aerolínea para sacar más provecho del turismo”, que es la principal fuente de la economía, y quien mejor para una sociedad que el señor Juan José Hidalgo, pero ¡qué sorpresa!, el Estado dominicano cumplió con el compromiso de aportar US$8,000,000, los demás no cumplieron y nadie sabe dónde está dinero, ni tampoco le han dicho a la sociedad, de manera clara, qué se ha hecho para recuperarlo.
El señor Hidaldo y los demás socios no aportaron los US$2,000,000, ni aparecieron los dos aviones 737-800 con que iniciaría la aerolínea –el tercero que incorporarían era un avión Boeing 767-300 para las rutas largas y de gran capacidad de pasajeros-; pero Jiménez, ni el actual ministro Francisco Javier García, han explicado a la sociedad dominicana las razones por las que el proyecto fracasó y quién se responsabiliza de los ocho millones de dólares.
La explicación es necesaria; es que hay que establecer responsabilidades y sancionar a quien haya que sancionar. Alguien debe explicar las razones por las que, llegado el momento de aportar el dinero faltante de los socios, Globalia y Air Europa expresan la intención de no aportar el dinero ni participar en la nueva compañía alegando un problema sindical en esa empresa.
Pero además, no les parece extraño y motivo para preocuparse, que el propio dueño de Globalia y Air Auropa, el mismo Juan José Hidaldo, decidiera continuar pero a título personal y buscara a Futuro Airlines, a la que ofreció el 10% del capital accionario, para que asumiera el control de la nueva aerolínea –con los ocho millones de dólares-, que trajeran un avión de 1986 con 65,000 horas de vuelo; que sólo hicieran algunos vuelos de pruebas y que al poco tiempo se declarara la quiebra Futura Airlines. ¿Quién lo explica?
Ahora el presidente de la aerolínea francesa Air Caraïbes, Marc Rochet, ha dicho que uno de sus sueños es ayudar a República Dominicana a que tenga una compañía de aviación, con el mismo argumento de que un país que vive del turismo debe tener una aerolínea; y va a proponer a una asociación a empresarios dominicanos la creación de la empresa que se llamaría Compañía de Aviación Dominicana.
Según Rochet, la aerolína podría ser abierta dentro de un año, operará con mano de obra dominicana, entrenada por técnicos alemanes, con una flotilla de airbus y tendrá como destino las principales ciudades de Europa y América. Por lo menos no se habla de un aporte del Estado dominicano.
Todo esto nos hace recordar la aerolínea nacional Compañía Dominicana de Aviación (CDA), que la quebraron en el último decenio de gobierno de Joaquín Balaguer -1986-1996- por la corrupción imperante en la empresa, y que conocedores en la materia aseguran que de CDA salieron por lo menos dos aerolíneas.
Sería bueno escuchar los pronunciamientos del ministro de Turismo actual con relación al desfalco financiero de los ocho millones de dólares, qué ha hecho con este caso, quién va a responder por ese dinero; y ojalá que deje claro, si con esa mala experiencia de Air Dominicana, el Estado dominicano, a través del Ministerio de Turismo, está involucrado o no en el proyecto de la Compañía de Aviación Dominicana. Es tiempo de establecer responsabilidades y hablarle claro al país.




